Septiembre llega a su fin y con él termina también el tercer trimestre del año. Para autónomos y empresas comienza entonces uno de esos momentos del calendario en los que conviene tener facturas, contabilidad y documentación especialmente bien organizadas.
Octubre concentra diferentes obligaciones fiscales correspondientes al periodo comprendido entre julio y septiembre, aunque las declaraciones concretas que debe presentar cada contribuyente dependerán de su actividad y situación.
Prepararlo todo con antelación puede marcar la diferencia entre realizar las declaraciones con tranquilidad o descubrir un error cuando el plazo ya está a punto de terminar.
¿Qué impuestos pueden presentarse durante octubre?
No todos los autónomos y empresas tienen las mismas obligaciones.
Dependiendo de la actividad, régimen fiscal, trabajadores, alquileres u otras circunstancias, pueden aparecer modelos relacionados con:
- Pagos fraccionados del IRPF.
- IVA.
- Retenciones practicadas a trabajadores o profesionales.
- Retenciones relacionadas con determinados alquileres.
- Operaciones intracomunitarias.
- Pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades.
Por ejemplo, entre las declaraciones trimestrales habituales se encuentran los modelos 130 o 131, el 303 de IVA y determinados modelos de retenciones como el 111 o el 115, cuando correspondan.
Por eso es importante no limitarse a copiar las declaraciones del trimestre anterior: cualquier cambio producido en la actividad puede modificar las obligaciones fiscales.
1. Comprueba que tienes todas las facturas emitidas
El primer paso debería ser revisar la facturación correspondiente a julio, agosto y septiembre.
Comprueba que las facturas estén correctamente numeradas, que los datos fiscales sean correctos y que no haya operaciones pendientes de registrar.
También conviene revisar posibles facturas rectificativas o abonos realizados durante el trimestre.
2. Revisa cuidadosamente las facturas de gastos
Un error frecuente consiste en preparar los impuestos utilizando únicamente la información disponible en ese momento, sin comprobar si falta documentación.
Antes de cerrar el trimestre, revisa proveedores, suscripciones, suministros, servicios profesionales y otros gastos relacionados con la actividad.
Además, recuerda que haber pagado algo desde la cuenta de la empresa no significa necesariamente que pueda deducirse fiscalmente. Cada gasto debe cumplir los requisitos correspondientes y estar adecuadamente justificado.
3. Comprueba el IVA soportado y repercutido
Para quienes presentan declaraciones de IVA, es especialmente importante verificar que las facturas emitidas y recibidas están registradas correctamente.
Un IVA duplicado, una factura incluida en un periodo incorrecto o un documento que no cumple los requisitos necesarios puede provocar diferencias en la autoliquidación.
Realizar esta comprobación antes de preparar el modelo 303 ayuda a reducir correcciones posteriores.
4. Revisa las retenciones
Si tu empresa tiene trabajadores, recibe facturas de determinados profesionales o paga el alquiler de un inmueble sujeto a retención, también deberás comprobar que las cantidades registradas coinciden con las retenciones realmente practicadas.
Estas pequeñas diferencias pueden acabar trasladándose posteriormente a los resúmenes anuales, por lo que resulta recomendable corregirlas cuanto antes.
5. No olvides lo ocurrido en los trimestres anteriores
El tercer trimestre no siempre puede analizarse de forma completamente independiente.
En determinados modelos, como el pago fraccionado mediante estimación directa del IRPF, existen magnitudes acumuladas desde el inicio del ejercicio.
Por ello, un error procedente de un trimestre anterior puede afectar también a los cálculos posteriores.
Revisar la coherencia entre las declaraciones presentadas durante el año ayuda a detectar posibles diferencias antes de continuar avanzando.
6. Prepara también la tesorería
Una declaración correctamente calculada puede convertirse en un problema si el negocio no ha previsto el dinero necesario para realizar el pago.
Antes de llegar al vencimiento, resulta conveniente estimar cuánto habrá que ingresar y comprobar la liquidez disponible.
Esta sencilla previsión permite organizar mejor cobros y pagos y evita que una obligación fiscal prevista se convierta en un problema inesperado de tesorería.
¿Hasta cuándo pueden presentarse las declaraciones del tercer trimestre?
En 2026, la Agencia Tributaria establece con carácter general el 20 de octubre como fecha límite para diferentes declaraciones trimestrales habituales, entre ellas determinados modelos de retenciones, los pagos fraccionados mediante los modelos 130 y 131 y la autoliquidación trimestral del IVA mediante el modelo 303.
Cuando se utiliza domiciliación bancaria, el plazo puede finalizar antes.
Por ello, esperar hasta los últimos días de octubre para comenzar a preparar la documentación no es una buena estrategia.
Convierte el cierre trimestral en una tarea rutinaria, no en una urgencia
Una buena gestión fiscal empieza mucho antes de presentar una declaración.
Mantener la contabilidad actualizada, organizar correctamente las facturas y revisar periódicamente la situación del negocio reduce errores y permite afrontar cada trimestre con mayor tranquilidad.
En AFHA Marbella ofrecemos asesoramiento fiscal y contable a autónomos y empresas de Marbella y la Costa del Sol, ayudándoles en la planificación y presentación de sus obligaciones tributarias.
Si tienes dudas sobre las declaraciones del tercer trimestre o quieres revisar la situación fiscal de tu negocio antes de presentar los próximos modelos, contacta con nuestro equipo.